Desde su origen, este monumental edificio ha estado dedicado fundamentalmente a la actividad evangelizadora de las Misiones.

En 1671, la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri (Conocidos como Padres Filipenses) comienza a desarrollar su labor pastoral en la ciudad de Granada, dedicados a la juventud y la predicación de misiones. Su carisma, fiel a la intuición de San Felipe Neri, comprendia una combinación entre la educación integral de los niños y jóvenes marginados, y la disponibilidad para la predicación de actos religiosos en toda la provincia. Edificaron un templo nuevo, dedicado originalmente a la Virgen de los Dolores, bajo la dirección de Melchor de Aguirre (+1695), maestro mayor de la Catedral, que murió antes de que finalizaran las obras.

La desamortización de Mendizábal de 1836 cerró el convento y expulsó a los Religiosos Filipenses. Iglesia y convento sufren abandono y son utilizados posteriormente como almacén de materiales y escuela de Bellas Artes, hasta la llegada de los Redentoristas. Durante estos años la Iglesia va deteriorándose, llegando a perder parte de sus elementos originales.

 

D. José de Toledo, el mismo que había llevado a los Redentoristas a Alhama de Granada en 1867, fue el que los llevó a la capital granadina con ocasión de la Restauración de la Monarquía. El 24 de junio de 1879 llegaban a Granada los PP. Víctor Loyódice y Rafael Muccino, ambos de origen italiano, instalándose en la histórica iglesia de San Juan de los Reyes, en el Albayzín. Los Redentoristas fueron los primeros religiosos que llegaron a Granada después de la Revolución del 68, por eso su dirección espiritual fue solicitada por los sectores más religiosos de la ciudad. Los Misioneros Redentoristas era un congregación nueva en España, dedicados a la predicación de misiones populares.

El 4 de julio de 1912, los Redentoristas adquieren la Iglesia de San Felipe, en el centro de la ciudad. La comunidad redentorista se instala el 6 de febrero de 1913, y la Iglesia es consagrada de nuevo el 12 de diciembre del mismo año como Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Todos los Redentoristas que han residido en él han cuidado de forma especial el culto a este venerable Icono de la Santa Madre de Dios, pero merece una especial reseña el R. P. Tomás Vega CSsR, Rector del Santuario, quien potenció el culto de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro con la inauguración de la procesión del Icono en 1921, y la coronación canónica del Icono procesional en el año 1927, con las donaciones de los fieles de Granada.

En 1941 el P. Gil de Sagredo CSsR funda en Granada las "Marías del Redentor", un grupo de mujeres que establecen una colaboración directa con las misiones redentoristas de China, y el P. José Gómez Campo CSsR organiza la "Asociación de las Oficinistas", que desarrolló una gran labor social en barrios deprimidos de la ciudad. En 1945 entra como postulante D. Francisco Barrecheguren, con el fin de profesar como misionero redentorista, cuyos restos se veneran en el Santuario. El P. Barrecheguren se encuentra actualmente en proceso de canonización junto con su hija, Conchita Barrecheguren. Un hecho vinculado a esta comunidad que conviene destacar es la creación de un Seminario Menor, para vocaciones misioneras, en la vecina ciudad de Santa Fe. El 25 de febrero de 1949 se pone la primera piedra del Seminario, gracias a la donación de la bienhechora granadina Dª Francisca Carrillo de Albornoz.

Por la comunidad de Granada han pasado gran parte de los mejores misioneros redentoristas españoles. De esta comunidad partían los misioneros para anunciar el Evangelio por toda Andalucía. La tarea misionera del Santuario sigue siendo un punto de referencia para toda la ciudad y fuera de ella, con especial preferencia por el trabajo pastoral con jóvenes. También la comunidad es el lugar de formación para los Postulantes Redentoristas, jóvenes en discernimiento vocacional para la vida misionera redentorista. La tarea de colaboración de los laicos con las misiones, inaugurada por el P. Gil de Sagredo, se prolonga actualmente a través de la Asociación para la Solidaridad y el compromiso de laicos en diferentes Misiones Populares en la Provincia.

Actualmente, el Santuario acoge a una amplia comunidad cristiana que vive su fe desde la escucha de la Palabra de Dios junto a Santa María del Perpetuo Socorro. Ella reúne a niños, jóvenes y adultos bajo su mirada maternal.

 

FICHA ARTÍSTICA

 

La fachada sobria y austera, antiguamente coronada por dos torres demolidas en el siglo XIX, esconde al visitante la belleza del interior.

La construcción es de estilo renacentista con ornamentación barroca. Tiene planta de cruz latina. El templo es de cantería, de buena factura, decorado en el interior con grandes pilastras corintias, que sostienen el cornisamiento y las bóvedas de crucería. A cada lado de las bóvedas se abren tres capillas y, encima de ésta, tribunas, repetidas en el crucero. La nave central está rematada por una bóveda de crucería y, en el crucero, por la cúpula de inferior calidad al resto del edificio.

Todos los retablos son obra de Francisco Romero, fabricados en pino rojo. El retablo mayor está dedicado a SANTA MARÍA DEL PERPETUO SOCORRO, que preside el Santuario desde el espectacular Camarín. Es un icono pintado por Encarnación González, artista popularmente conocida como "la pintora de la Virgen", sobre plancha de cobre. Cuatro ángeles del escultor Eduardo Espinosa lo rodean, como ofreciéndolo a todos aquellos que entran en el Santuario. Sobre el rico sagrario, obra de los prestigiosos Talleres Granda, se alza la imagen del Señor Crucificado (obra de José Navas Parejo, primer tercio del siglo XX), de gran realismo y serenidad, restaurado recientemente.

Los dos retablos laterales están dedicados a San Alfonso María de Liguori, obispo de Santa Águeda de los Godos (Italia) y fundador de los Misioneros Redentoristas, y al Corazón Eucarístico de Jesús. Ambos están fabricados también en madera de pino rojo, y bajo sus altares muestran los escudos de las familias que patrocinaron su construcción. La imagen de San Alfonso, basada en una pintura del Santo Doctor de la Iglesia, es obra de Eduardo Espinosa, y representa al Fundador Redentorista vestido de Obispo, con alba, estola y capa pluvial, propias de la celebración litúrgica, de color blanco, y los atributos del Obispo: la cruz pectoral al cuello, el báculo pastoral y la mitra. El Corazón Eucarístico de Jesús posiblemente esté hecho en los talleres de Navas Parejo, y posee una corona a sus pies, propia de la extensión de la devoción a Cristo Rey que se llevaba a cabo en toda la Iglesia en las primeras décadas del siglo XX.

En el coro se encuentra el órgano romántico, construido por el Maestro Pedro Ghys en 1918, que tidavía se utiliza en diversas celebraciones. Las vidrieras, que representan la historia del Icono del Perpetuo Socorro y los retratos de los Santos Redentoristas, fueron realizadas en la prestigiosa Casa Maumejean de Madrid, en 1928.

En uno de los laterales, bajo las tribunas de la izquierda, destaca el sepulcro del Siervo de Dios P. FRANCISCO BARRECHEGUREN (1881-1957), esposo y padre de familia, sacerdote y misionero redentorista, en proceso de Canonización, junto con su hija Conchita (ver apartado P. Barrecheguren).

El Paso Procesional de la Virgen es obra de J. Navas Parejo, realizado en 1925. El conjunto artístico asemeja a una gran custodia que porta en su centro el Icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, obra también de Encarnación González, autora del gran cuadro del Camarín. Fue esta misma artista, En carnación González, la autora del diseño del paso procesional. Sobre el Icono, dos pequeños ángeles sostienen una corona, y un ángel mayor muestra la diadema de estrellas que recuerdan el pasaje del Libro del Apocalipsis (capítulo 12): apareció en el cielo una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y coronada de doce estrellas.

El Paso Procesional recorre las calles de Granada en procesión todos los años, sobre los hombros de su Cuerpo de Costaleros, durante la Novena que se celebra tradicionalmente del 19 al 27 de Junio.

La imagen del Perpetuo Socorro del Paso fue coronada canónicamente por el Señor Arzobispo de Granada, Cardenal Casanova, en el año 1927, a causa de la importancia del culto del Perpetuo Socorro entre los fieles cristianos de la ciudad. Fue un gran acontecimiento para toda Granada, como reflejan las crónicas y los periódicos de la época. Con motivo de la Coronación, el Rey D. Alfonso XIII aceptó la Presidencia de Honor y el título de Hermano Mayor de la Archicofradía del Perpetuo Socorro, de Granada.

 

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