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Historia de un Icono de la Madre de Dios El Icono de Santa María del Perpetuo Socorro figura entre las representaciones más populares de la Madre de Dios. En el Santuario de Granada se venera una copia del icono original que se encuentra en la Iglesia de San Alfonso de Roma. Su desconcido autor pertenece a la escuela de Rizzo de Candía, un grupo pictórico asentado en la Isla de Creta, después de la caida de Bizancio. Desde esta isla mediterránea fueron distribuidos iconos orientales hacia todo el occidente cristiano. El Greco, uno de los pintores más destacados de la historia del Arte, perteneció a esta misma escuela. Pictóricamente es uno de los denominados iconos de la"Vírgen de la Pasión". Como otras muchas imágenes de María, el Icono del Perpetuo Socorro tiene su "leyenda", aunque esta no conste según la domcumentación histórica. Cuenta dicha leyenda que un mercader de Creta robó esta imagen en una iglesia de la isla, en la que hacía muchos milagros, y la llevó consigo entre sus pertenencias hacia Italia. Una vez en alta mar, el barco en que viajaba se vio sorprendido por una gran tormenta. Ante el peligro de naufragio, tuvo la feliz idea de colocarlo en un palo de la nave y todos invocaron su protección. De esta manera, los pasajeros llegaron sanos y salvos al puerto, y el Icono inició su andadura bajo el signo de una constante peregrinación acompañando el sufrimiento humano en la ciudad de Roma. El mercader enfermó gravemente, y al ver cerca su muerte, descubrió el secreto de la imagen a un amigo de la ciudad, rogándole que lo colocara en una iglesia. El amigo se lo prometió pero murió también sin haber cumplido la promesa. Por fin, la Madre de Dios se apareció a la hija de este amigo, una niña de seis años, pidiéndole que comunicara a su madre que la imagen de Santa María del Perpetuo Socorro debía ser colocada en una iglesia entre las Basílicas de Santa María la Mayor y San Juan de Letrán. La niña comunicó el mensaje de la Virgen a su madre. La madre, presa del pánico por la muerte de su marido, prometió hacerlo.Así, el 27 de Marzo de 1499 el Icono de la Virgen del Perpetuo Socorro fue solemnemente trasladado y expuesto a la pública veneración en el templo de San Mateo, confiado a los frailes de San Agustín, donde estuvo casi trescientos años. Tiempos de olvido forman el puente que enlaza la leyenda con la historia. Entre los años 1739 y 1798 estuvieron en esta iglesia los Padres Agustinos Irlandeses. De este modo los estudiantes agustinos de Irlanda, expatriados por leyes injustas de su país, encontraron un asilo de paz junto a la Virgen del Perpetuo Socorro, mientras se preparaban para el sacerdocio, el apostolado y el martirio, con el fin de confirmar en la fe a su pueblo perseguido. El 1798 la iglesia fue incendiada y destruida al entrar Napoleón en Roma, y la Virgen emigró de nuevo con los frailes Agustinos Irlandeses, esta vez a la iglesia y monasterio de San Eusebio y de allí, en 1819, a la iglesia de Santa María in Posterula, en las afueras de Roma. Su historia pasó al olvido. Solamente el Hermano Agustín Orsetti, superviviente de la comunidad de San Mateo, continuaba fomentando su devoción.A la Iglesia de Santa María in Posterula iba con frecuencia un niño, llamado Miguel Marchi, que ayudaba como monaguillo a los frailes. Se hizo muy amigo del hermano Agustín y éste le confió el secreto de la imagen milagrosa que estaba en la capilla. "Mira, Miguel mío, - decía el hermano al niño - la Madonna de San Mateo es la que está arriba en la capilla: que no se te olvide... ¿Has entendido, mi querido Miguel? ¡Es milagrosa!". El hermano Agustín murió en 1853, a los 86 años de edad, sin ver realizado su deseo de que la Virgen del Perpetuo Socorro fuera expuesta de nuevo al culto público. El año 1865 el Superior Mayor de los Redentoristas, pidió al Beato Papa Pío IX le concediera el Icono del Perpetuo Socorro para colocarlo de nuevo en la Iglesia de San Alfonso in Urbe (en la foto), construida en las ruinas de la de San Mateo, cuyo solar habían adquirido los Redentoristas sin saber que era el lugar que antaño había elegido la Virgen para su santuario entre Santa María la Mayor y San Juan de Letrán.Pío IX, al acceder a los deseos de los nuevos depositarios, dijo, contemplando la imagen: "Dadla a conocer por todo el mundo". El niño Miguel Marchi, ahora Padre Redentorista, fue el testigo llamado a conservar el secreto que le había confiado su amigo, el fraile agustino Agustín Orsetti. La procesión inaugural del culto tuvo lugar el 26 de Abril de 1866. Y como fruto de la devoción que fue adquiriendo rápidamente en Roma, el 23 de junio de 1867, tuvo lugar la solemne coronación de la imagen por el Obispo Decano del Capítulo Vaticano. Era un reconocimiento solemne y oficial del icono mariano recuperado del olvido. La Coronación Canónica solamente se concede a imágenes religiosas que han sido veneradas por largo tiempo y que han sido instrumento de gracias extraordinarias para los fieles. Desde entonces, la Virgen del Perpetuo Socorro ha acompañado siempre a los Misioneros Redentoristas, que la han difundido por todo el mundo. Aún podemos encontrarnos con ella en muchas iglesias de los más diversos pueblos y ciudades. En muchos casos, esto significa que allí se ha predicado la Misión.
El Icono Coronado de Granada El Icono de Santa María del Perpetuo Socorro del Santuario de Granada fue pintado por la artista Encarnación González. Es un gran cuadro, rodeado por cuatro ángeles que lo sostienen y coronan, dentro del amplio camarín. La imagen de la Madre de Dios preside y da nombre al Santuario. También el icono del paso pertenece a la misma artista. Este icono fue coronado canónicamente en 1927 por el Arzobispo de Granada, Cardenal Casanova, en 1927, con las aportaciones de los fieles de la comunidad cristiana del Santuario. Su mirada dulce y maternal ha llegado hasta el corazón de diferentes generaciones de granadinos. Hoy continua encontrándose con muchos rostros, cada día.
La Coronación Canónica en Granada de 1927
El año 1927 quedará en los anales de esta casa como indiscutiblemente el más brillante en el culto de la Virgen del Perpetuo Socorro. El Padre Tomás Vega estaba rodeado de un buen y numeroso equipo de trabajo: Eran doce Padres y cinco Hermanos. El año anterior había lanzado una consigna: "CORONEMOS A LA VIRGEN", y desde esa fecha no dejó resorte por mover para conseguirlo. Primeramente hizo que el gran artista y orfebre don Félix Granda, mundialmente conocido, realizara la obra de la corona. Quiso reservarse una vez más la predicación de la novena. Al final de la misma, el día 12 de junio, tuvo lugar la gran solemnidad, en la que el señor Cardenal Casanova, asistido del Obispo Auxliar don Manuel Medina Olmos, bendijo las coronas de la Virgen y del Niño Dios. En distintas presidencias, los Gobernadores Civil y Militar, el Presidente de la Diputación, el Alcalde con varios ediles, el decano del cuerpo consular acreditado en Granada, varios Canónigos, Abad de Curas Párrocos, representaciones de todas las Congregaciones religiosas, representaciones o juntas directivas de varios centros de la Archicofradía (Málaga, Almería y varias otras ciudades y pueblos), y finalmente Su Majestad el Rey Don Alfonso XIII delegó su representación en el General Gobernador Militar de la Plaza.
En este mismo año,
y poco antes de estas grandes fiestas, el 13 de mayo, Conchita Barrecheguren
volaba al cielo: era dirigida espiritual del Padre Vega que meses
después publicaría su vida con el título de
"Historia de otra alma". El Padre Vega era incansable
en cuanto se tratara de la Virgen y de su santuario: también
en 1928 consiguió la representación del Rey en la
procesión y este año se estrenan las grandes vidrieras
que hoy admiramos, realizadas en Madrid por la célebre casa
Maumejean, y que representan escenas de la historia del Perpetuo
Socorro y temas redentoristas.Este año también se
cambió el cuadro de la Virgen que presidía el retablo
mayor, demasiado pequeño para la altura a que estaba colocado;
otra vez el arte y la devoción de la "pintora de la
Virgen" (Encarnación González) se puso al servicio
del santuario. Esta imagen es de 1,26 por 0,90 metros en un marco
barroco de dos metros. (P. Lucas Pérez, Los Redentoristas en Granada, págs. 71-72)
Los periódicos de la época recogen el acontecimiento
El Domingo a las once de la mañana se verificó en el Santuario de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro la solemne coronación. Dio comienzo el acto con una misa de pontifical solemnísima que celebró nuestro prelado el Eminentísimo Sr. Cardenal Casanova asistido por don Luis López-Doriega, don José Talaveón y don Juan Cuenca Carmona, deán y canónigos de la Catedral y concluida esta el R.P. Vega, rector del Santuario entregó la corona a S. E., para que se la colocara a la Virgen, encargándose él de atornillar las preciosas joyas al cuadro de la Virgen. En este solemne instante no se oía el más leve murmullo entre los numerosísimos fieles allí congregados y la Banda Municipal, juntamente con la Capilla de Vidal, entonaron la Marcha Real, coreada por las explosiones de millares de cohetes en el exterior de la Iglesia. En el centro de la Iglesia que parecía un ascua de oro, según la espléndida iluminación que lucía, estaba el aprisco que ocupaba el el Gobernador Militar de la plaza Señor Molina (presidiendo el acto en representación de Su Majestad), las comisiones oficiales y representaciones invitadas al acto que estaban integradas por el Obispo Auxiliar Doctor Medina Olmos, Gobernador Civil Señor Horcado, el alcalde Marqués de Casablanca, don Mariano Fernández, presidente de la Diputación Provincial, el vice don Francisco Martínez y los diputados señores García Carrillo y López Barajas, representación del cuerpo consular con su decano, el P. León Herrera capuchino, el P. Curiel S.J. y otros de distintas órdenes. Cantose la misa de Perossi, que interpretó la Capilla de Vidal reforzada con algunos elementos inmejorables. Por la tarde tras la novena que se había iniciado el día 2 de Junio, mañana y tarde, sobre las ocho solemne procesión por San Juan de Dios, Natalio Rivas, Gran Vía, Reyes Católicos, Puerta Real, Mesones, Duquesa, San Juan de Dios a su basílica. (Tomado del periódico El Noticiero Granadino, número 7680)
Significado y explicación del Icono
El Icono original del Perpetuo Socorro mide 54 por 41,5 cm. Sobre un fondo dorado, aparecen cuatro figuras: la Madre de Dios, Jesús Niño y los arcángeles San Miguel y San Gabriel. La Virgen aparece de medio cuerpo, pero con la actitud de quien está de pie. Con una ternura triste, no mira a su Hijo, sino que parece dialogar con quien la contempla.Viste túnica roja y manto azul: el color rojo y el púrpura son siempre en la iconografía signos de lo divino; rojo era también el manto usado por las emperatrices de Oriente y por las vírgenes en tiempo de Cristo.Los colores verde, rojizo y azul simbolizan la humanidad, lo terrestre; el azul es también el color del vestido usado por las madres en Palestina. El fondo del Icono es de oro: nos recuerda el mundo de la luz en que culmina el misterio de nuestra salvación. El Icono es como una ventana que nos permite contemplar el más allá y vislumbrar la esencia de lo divino.En la cabeza de María hay una estrella en forma de cruz para indicar su participación en la pasión de Cristo y otra de ocho puntas, usada por los profetas para anunciar el gran día de la Redención. Con su mano derecha, nos muestra al Salvador. María indica siempre el camino hacia Dios y es la estrella del mar, la guía de los peregrinos, la esperanza de los pecadores, nuestra intercesora ante Jesús. Sin pronunciar palabra, nos dice: "Te entrego a mi hijo para tu Redención. Porque yo soy tu Madre y tú eres también mi hijo. Yo soy tu Perpetuo Socorro". "Haced lo que Él os diga" (Jn 2,5).
Jesús Niño descansa sobre el brazo izquierdo de la Virgen y sus manos agarran el dedo pulgar de la mano derecha de María, con el gesto típico de los Iconos de la Pasión. Su mirada se pierde en el infinito, un infinito bajo la sombra de los instrumentos de la pasión que muestran los arcángeles: San Gabriel le presenta la cruz y los clavos; San Miguel la lanza, la caña con la esponja y el vaso en que se contenía el vinagre que le dieron a beber a Jesús en la Cruz (Cfr. Jn 19, 17-37) Jesús Niño aparece de cuerpo entero. Viste túnica verde y manto color tierra (signo de la humanidad), con ceñidor rojo (signo de la divinidad). Las vestiduras de los arcángeles tienen estos mismos colores. Jesús Niño lleva sandalias, pero la del pie derecho está suelta y nos permite ver su planta. Todas sus actitudes parecen expresar un movimiento brusco, de temor, ante una imagen que se presenta de repente: el presagio de la Pasión. Jesús, en este movimiento, se refugia en los brazos de su Madre. Este gesto es tan precipitado, que su pie izquierdo se cruza con el derecho y la sandalia se le suelta. María corresponde al miedo de Jesús agarrándolo con su mano derecha y estrechándolo contra su corazón. Dios y hombre verdadero, Jesús confía su desamparo a la Madre de Dios y deposita en su regazo todo su dolor y el misterio de la redención. Pero la sandalia caída
puede tener también el significado bíblico de "rescate
o de cambio". Según esta costumbre, uno que se quitaba
la sandalia y se la daba a otro, simbolizaba la manera de testificar
(Rut 4,7). María, San Miguel y San Gabriel son testigos de
este gesto. Jesús es quien tiene el derecho a rescatarnos.
Las Abreviaturas Griegas que hay escritas sobre el Icono significan MP OY: Madre
de Dios (en los ángulos superiores del Icono)
ORACIONES AL PERPETUO SOCORRO Ven, en nuestro Socorro
Signo grandioso de nuestra esperanza, te invocamos. Oh Virgen del Perpetuo
Socorro, Madre Santa del Redentor, Da a todos el gozo
de trabajar por la construcción del Reino Él es fundamento
y cima de toda convivencia humana, Como el Niño
Jesús, A ti no te falta poder
ni bondad para socorrernos, ¡La hora actual
es tu hora! Papa Juan Pablo II
Tu dulce imagen Tu sabes bien En tu mirada yo leía
tu ternura Virgen, María, Santa Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia
Invocación a Santa María del Perpetuo Socorro Santa Madre de Dios, Te pido que me socorras
en todo tiempo y en todo lugar, Concédeme, Madre
del amor, Alcánzame el
don de seguir de cerca los pasos de tu Hijo,
Santa María del Perpetuo Socorro es patrona de: ·
Sanidad Militar (1926)
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